lunes, 9 de enero de 2017


Respirapp, rompe con el tabaco

La falta de tiempo y de ayuda ya no servirá como excusa.


 Ahora puedes descargar gratis Respirapp, la aplicación de la Asociación Española Contra el Cáncer especialmente dirigida a todas las personas que han decidido dejar de fumar y que necesitan ayuda durante el proceso.

Respirapp es una guía de orientación y apoyo dividida en cuatro fases en las que tendrás que ir realizando una serie de indicaciones para avanzar hacia tu objetivo: ¡romper con el tabaco definitivamente!

Y como cada fumador tiene sus necesidades y motivaciones dispondrás además de un perfil personalizado en base al registro y evaluación del consumo de tabaco que orientará tu camino hacia la liberación definitiva del tabaco.

¡Pero tranquilo, no estarás solo! En la aplicación encontrarás diferentes apartados de ayuda con los que aprenderás a reducir la ansiedad, relajarte, evitar las ganas de fumar, controlar el aumento de peso, prevenir recaídas, etc. Además, recibirás notificaciones de apoyo y ánimo e información sobre tus avances. Y por si fuera poco, si en cualquier momento necesitas una atención más personalizada, dispones de acceso directo al consultorio de la AECC, donde un profesional dará respuesta a las dudas que le plantees.

Nunca te lo habían puesto más fácil para dejar de fumar, hoy es tu oportunidad, ¡no lo dejes pasar!

Estaremos a tu lado en todo momento. ¿Te animas?


¿POR QUÉ FUMAMOS?

El consumo de tabaco es una conducta compleja que se explica sobre la base de dos grandes factores: por un lado, la adicción física y, por otro, la continuidad de la acción de fumar que lo convierte en un hábito de comportamiento. Adicción física La adicción física es debida a la nicotina que contiene el tabaco. Al fumar, se produce un aumento inmediato de la tasa de nicotina en sangre provocando una serie de efectos sobre el organismo. Transcurrido un tiempo, que oscila entre media hora y una hora, los niveles de nicotina en sangre van descendiendo y empiezan a notarse sensaciones de malestar que sólo desaparecerán cuando vuelvas a fumar. Es en este momento cuando aparece la urgencia por fumar y la necesidad de restablecer los niveles de nicotina. Para conocer tu dependencia física al tabaco, puedes responder al siguiente test (Test de Fagerström). 12 13 GUÍA PARA DEJAR DE FUMAR ¿POR QUÉ Test de Fagerström FUMAMOS? ¿Cuánto tiempo pasa entre que te levantas y fumas tu primer ciga - rrillo? Menos de 5 minutos 3 De 6 a 30 minutos 2 De 31 a 60 minutos 1 Más de 61 minutos 0 ¿ Tienes dificultades para no fumar en lugares donde está prohibido (hospitales, cines, etc.)? Sí 1 No 0 ¿Qué cigarrillo te produce mayor satisfacción? El primero de la mañana 1 Cualquier otro 0 ¿Cuántos cigarrillos fumas al día? Menos de 10 cigarrillos 0 Entre 11 y 20 cigarrillos 1 Entre 21 y 30 cigarrillos 2 ¿Fumas por las mañanas? Sí 1 No 0 ¿Fumas aunque estés enfermo? Sí 1 No 0 ¿ Cuál ha sido tu puntuación en el test de Fagerström?: Puntuación Grado de dependencia De 0 a 3 puntos bajo grado de dependencia De 4 a 6 puntos dependencia media de la nicotina De 7 en adelante alta dependencia Es posible que los fumadores que presentan una alta adicción a la nicotina se encuentren con mayores dificultades para abandonar el hábito. Si es tu caso, existen tratamientos farmacológicos que, de forma complementaria a esta guía, pueden ayudarte a dejar de fumar. Si quieres iniciar un tratamiento farmacológico, debes consultar antes con tu médico. Él te recomendará el tratamiento más adecuado para ti. Muchos fumadores consideran que la adicción física es el único factor que explica el consumo de cigarrillos. Pero esto no es del todo cierto. Si la adicción fuese el único factor, cualquier fumador que permaneciese una semana entera sin fumar no tendría que volver a desear un cigarrillo, ya que la tasa de nicotina en sangre habría descendido a cero y no habría ninguna razón física que explicara las ganas de volver a fumar. Sin embargo, podemos encontrar numerosos ejemplos en los que este hecho no se cumple. Existen, por lo tanto, otros principios que, añadidos a la adicción física, explican por qué se fuma. ¿Cuántos ex-fumadores han vuelto a fumar después de llevar una sema - na sin consumir? En tu experiencia como fumador, ¿en cuántas ocasiones has dejado de fumar durante algunos días y después has vuelto? Há bito s de comportamiento De igual forma que ocurre con otros hábitos de comportamiento, tales como lavarse los dientes o las manos, fumar es una conducta aprendida que se convierte en un hábito debido a tres elementos fundamentales: Práctica Fumar un cigarrillo se convierte en un hábito debido fundamentalmente a la práctica. Si calculas el número de cigarrillos que puedes fumar a lo largo de tu vida, seguro que la cifra te asombrará. ¡Esta suma puede oscilar entre 50.000 y 300.000 cigarrillos! Si lo piensas detenidamente, observarás que existen pocas cosas que hayas realizado tantas veces.


MITOS DEL TABACO


Hay muchas cosas peores que el tabaco El tabaco es la primera causa de muerte evitable en los países industrializados (aproximadamente uno de cada dos fumadores fallece por enfermedades relacionadas con el tabaco). En el mundo mueren casi seis millones de personas al año por causa del tabaco. El promedio es de una persona cada seis segundos (UICC). Dejar de fumar es cuestión de fuerza de voluntad Frecuentemente, cuando nos planteamos dejar de fumar, aparece la idea de fuerza de voluntad como algo necesario para conseguirlo. Este concepto incluye aspectos tan variados como capacidad de esfuerzo, constancia, resistencia ante los problemas y/o los obstáculos, etc. Si bien todo ello resulta necesario en el proceso de abandono del tabaco, también es importante saber que la fuerza de voluntad no es un rasgo de la personalidad, no es algo que tengamos siempre o por el contrario algo de lo que carezcamos. La fuerza de voluntad es un esfuerzo que realizamos cuando tenemos un gran interés por conseguir un objetivo determinado. Dejar de fumar es muy fácil. Yo lo he dejado miles de veces Esta famosa cita refleja la posición que muchos fumadores mantienen ante el proceso de dejar de fumar. Pero, piensa por un momento... si es tan fácil dejar de fumar ¿por qué se deja miles de veces? Mantenerse sin fumar es algo que aprendemos, y por ello es posible fracasar en algunos intentos hasta que finalmente lo conseguimos. Probablemente, si preguntas a los ex-fumadores que conoces, muchos te contestarán que lo intentaron más de una vez hasta que lo lograron. Muchos fumadores no se plantean dejar de fumar por el miedo a las recaídas. Creen que su esfuerzo será inútil y que finalmente volverán a fumar. Es importante que no olvides que de los errores se puede, y es necesario, aprender. Lo más adecuado es pensar que dejar de fumar requiere un esfuerzo, pero que cualquier fumador puede abandonar el consumo del tabaco y mantenerse sin fumar, si realmente quiere hacerlo. Hay pocas cosas tan gratificantes como el tabaco… Si lo dejo, disfrutaré menos de la vida Para los fumadores, fumar un cigarrillo es una importante fuente de gratificación. Por ello, en los primeros momentos del abandono es frecuente que aparezca la sensación de haber perdido algo importante. Sin embargo, a medida que transcurran los días, esta sensación desaparecerá. Poco a poco, el cigarrillo perderá su importancia y volverás a disfrutar de las cosas y actividades de la misma forma que antes. Fumar poco en una mujer embarazada no daña al feto Siempre que se fuma se producen alteraciones en el feto, ya que los componentes del tabaco atraviesan la barrera placentaria. 8 9 GUÍA PARA DEJAR DE FUMAR Se pasa muy mal cuando se deja... Es peor el remedio que la enfermedad Muchos fumadores tienen miedo a sufrir los síntomas del síndrome de abstinencia: irritabilidad, nerviosismo, aumento de peso, etc. Estos síntomas, que no tienen por qué aparecer con la misma intensidad en todos los fumadores, son temporales y en gran medida controlables por ti. No noto que me haga tanto daño como dicen Aunque durante un tiempo el fumador no note los efectos negativos del tabaco, se está produciendo el daño en su organismo. La sola acción de fumar un cigarrillo produce aumento de la tensión arterial y una elevación de la frecuencia cardiaca de 10 a 15 latidos por minuto. El humo del tabaco sólo afecta a los ojos y a la garganta del fumador pasivo El fumador pasivo tiene mayor riesgo de padecer todas las enfermedades producidas por el tabaco, agravándose esta situación en el caso de los niños. En el 2004, el humo ambiental del tabaco fue responsable de 600.000 muertes prematuras en todo el mundo. El 28% eran niños (UICC). El tabaco rubio no es tan malo como el negro Las dos variedades de tabaco tienen el mismo tipo de componentes nocivos, aunque la distribución de las cantidades varíe. Cuando estoy nervioso o necesito concentrarme, lo único que me ayuda es fumar En realidad la nicotina es una sustancia estimulante, no relajante. Es posible que en el momento el fumador note alivio, quizás porque reduzca la sensación de abstinencia pero, a medio plazo, al fumar está aumentando la tensión del organismo. Además, los no fumadores desarrollan otro tipo de estrategias para hacer frente a situaciones de tensión. Una persona que fuma menos de 5 cigarrillos diarios no es fumadora Con tan sólo un cigarrillo diario, una persona debe considerarse fumadora, ya que existe una dependencia.

Quiero dejar de fumar

Si has decidido dejar de fumar, te felicitamos y esperamos que las siguientes estrategias te sean de utilidad.





La AECC ofrece de forma gratuita a los fumadores la posibilidad de participar en terapias para dejar de fumar

Dejar de fumar no es fácil. El abandono del tabaco implica un esfuerzo personal que requiere tiempo y una firme decisión. La motivación del fumador es lo más importante para alcanzar el éxito.

¿Quieres dejar de fumar?

Entra en nuestra web Sal conmigo del tabaco y comprueba si todavía te lo estás pensando o estás listo para comenzar el proceso de abandono.

¿Estás decidido? ¿Quieres dejarlo? ¡Adelante! Te ayudaremos a dejar de fumar

Aquí tienes algunos consejos para dejar de fumar
Prepárate
Escribe una lista de razones para dejar de fumar.
Fija una fecha para dejarlo.
No compres tabaco y retira todos los ceniceros, cerillas y mecheros de tu casa y automóvil.
Una vez que dejes de fumar, no fumes ni una sola calada y plantéalo como un reto diario: “Hoy no voy a fumar”.
Busca apoyo
Pide ayuda a tus familiares, amigos y compañeros de trabajo para que no te ofrezcan ni fumen en tu presencia y para que te ayuden y animen en los momentos difíciles y te feliciten cuando lleves tiempo sin fumar.
Aprende habilidades y conductas nuevas
Durante los primeros días cambia tu rutina. Utiliza una ruta diferente, desayuna en un lugar diferente, toma alguna infusión en lugar de café... y planea alguna actividad que te resulte gratificante.
Cuando sientas deseos de fumar realiza actividades alternativas y distractoras. Habla con alguien, sal a pasear, ocúpate con alguna tarea, mastica chicles sin azúcar, toma fruta, bebe mucho agua y zumos, etc.
Reduce la tensión. Realiza ejercicio físico, toma un baño caliente, respira profundamente, etc.
Prepárate para las situaciones difíciles
Identifica aquellas situaciones que pueden inducirte a fumar; como pueden ser los acontecimientos sociales (fiestas, celebraciones), situaciones estresantes negativas (muerte de un ser querido, enfermedad grave, dificultades en el trabajo), situaciones de tensión (discusión, conflictos familiares), etc.
Piensa cuál sería tu reacción en estas situaciones y planifica alternativas al consumo de tabaco.
Recuerda que estas situaciones no cambian por fumar. El tabaco no resuelve problemas. Tan solo añade uno más.


Dejar de fumar


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el tabaco está vinculado al 65% de todas las muertes en la Unión Europea. Esto supone 1,9 millones de fallecimientos cada año por cáncer y la misma cantidad por enfermedades cardiovasculares. En España, más de 60.000 personas fallecen cada año a causa del tabaco lo que significa 164 cada día.


El humo procedente de la combustión del tabaco está compuesto por unas 4.000 sustancias diferentes, 40 de ellas altamente tóxicas y cancerígenas.
El apoyo profesional puede multiplicar por diez las posibilidades de dejar de fumar.
Sin fumar, la vida sabe mejor. Para conseguirlo se necesitas apoyo técnico, consejos, compañía y recompensas.


¿A quién va dirigido?

A todos los fumadores mayores de 18 años que hayan tomado la decisión de dejar de fumar.


¿Qué ofrecemos?

Un programa de ayuda específica y personalizada para hacer frente al complejo proceso de abandono. Para ello se dotará al fumador de las siguientes estrategias:
Información acerca del tabaco, los riesgos para la salud y los beneficios de dejar de fumar.
Control de síntomas del síndrome de abstinencia.
Técnicas de autocontrol y control de estrés.
Habilidades dirigidas a la prevención de recaídas.

Los objetivos:
Facilitar el proceso de abandono del consumo de cigarrillos.
Favorecer el mantenimiento de la conducta abstinente, disminuyendo la probabilidad de recaídas.

¿Cómo y dónde se solicita el servicio?
Los fumadores interesados en el desarrollo del programa pueden ponerse en contacto con la Sede de la aecc de su provincia.




ALGUNAS IDEAS ERRÓNEAS SOBRE EL TABACO

 “Dejar de fumar es cuestión de fuerza de voluntad” Frecuentemente cuando nos planteamos dejar de fumar, aparece la idea de "fuerza de voluntad" como algo necesario para conseguirlo. Este concepto es muy ambiguo e incluye aspectos tan variados como capacidad de esfuerzo, constancia, resistencia ante los problemas y/o los obstáculos, etc. Si bien todo ello resulta necesario en el proceso de abandono del tabaco, también es importante saber que la “fuerza de voluntad” no es un rasgo de la personalidad, es decir, no es algo que tengamos siempre o por el contrario algo de lo que carezcamos. La “fuerza de voluntad” es un esfuerzo que realizamos cuando tenemos un gran interés por conseguir un objetivo determinado. “Dejar de fumar es muy fácil. Yo lo he dejado miles de veces” Esta famosa cita refleja la posición que muchos fumadores mantienen ante el proceso de dejar de fumar. Pero, piensa por un momento... si es tan fácil dejar de fumar ¿por qué se deja miles de veces?”. 4 PREPÁRATE PARA DEJAR DE FUMAR: INFÓRMATE, PIENSA Y SI ESTÁS DECIDIDO.... ADELANTE. Mantenerse sin fumar y vivir sin tabaco es algo que aprendemos, y por ello es posible fracasar en algunos intentos hasta que finalmente lo conseguimos. Probablemente, si preguntas a los ex-fumadores que conoces, muchos te contestarán que lo intentaron más de una vez hasta que lo lograron. Muchos fumadores no se plantean dejar de fumar por el miedo a las recaídas. Creen que su esfuerzo será inútil y que por mucho que lo intenten finalmente volverán a fumar. Es importante que no olvides que de los errores se puede, y es necesario, aprender. Esto nos hará más capaces para la próxima vez. “Hay pocas cosas tan gratificantes como el tabaco… Si lo dejo, disfrutaré menos de la vida” Para los fumadores, fumar un cigarrillo es una importante fuente de gratificación. Por ello, en los primeros momentos del abandono es frecuente que aparezca la sensación de haber perdido "algo importante". Sin embargo, a medida que transcurran los días, esta sensación desaparecerá. Poco a poco, el cigarrillo perderá su importancia y volverás a disfrutar de las cosas y actividades de la misma forma que antes. "Se pasa muy mal cuando se deja. Es peor el remedio que la enfermedad" Muchos fumadores tienen miedo a sufrir los síntomas del síndrome de abstinencia: irritabilidad, nerviosismo, aumento de peso, etc... Estos síntomas, que no tienen por qué aparecer con la misma intensidad en todos los fumadores, son temporales y en gran medida controlables por tí. 5 Lo más adecuado es pensar que dejar de fumar requiere un esfuerzo, pero que cualquier fumador puede abandonar el consumo del tabaco y mantenerse sin fumar, si realmente quiere hacerlo.

domingo, 8 de enero de 2017



¿Qué ocurre si vuelvo a fumar un cigarrillo?

En muchas ocasiones los cambios son difíciles de mantener. Cuando decides cambiar un hábito, algo que ya forma parte de tu rutina diaria, es fácil que te encuentres con situaciones que te ofrecerán la oportunidad de cambiar de idea y volver a tu conducta de antes. Forma parte del proceso de cambio. Lo tienes que asumir.

Reincidir no debe considerarse como un fracaso. Puede ser una parte más del proceso. Una parte de la que puedes aprender mucho.
¿SABES LA DIFERENCIA ENTRE CAÍDA Y RECAÍDA?

La caída es un acontecimiento puntual. Es fumar un cigarrillo en una ocasión determinada después de un tiempo sin fumar.

La recaída consiste en volver a consumir cigarrillos de una forma habitual. Es necesario diferenciar claramente estos conceptos, ya que una caída no implica una recaída, siempre y cuando se vuelva rápidamente a la abstinencia.

Si fumas un cigarrillo, puedes aprovechar el suceso para ver dónde estuvo el error y buscar una estrategia alternativa al tabaco por si la situación vuelve a repetirse. Aún estás a tiempo de evitar la recaída.
ESTO ES LO QUE PUEDES HACER:
Reconoce que ese cigarrillo ha sido un error. Este fallo no significa que todo tu esfuerzo se haya perdido. En este momento tienes dos posibilidades, continuar fumando o no hacerlo. Debes decidir y asumir las consecuencias. No sirven las excusas, no es un fracaso total, no está todo perdido, es sólo un error del que puedes aprender.
No tengas sensación de fracaso. La caída es posible, pero siempre puedes levantarte y conseguir tu objetivo. Debes aprender a mantenerte fuerte ante muchas situaciones: placer, estrés, momentos cotidianos, momentos extraordinarios... A medida que vayas pasando por todas ellas, irás adquiriendo las destrezas necesarias para mantenerte siempre lejos del tabaco.
Vuelve a retomar tu objetivo de no fumar. Piensa: “Bien, he cometido un error fumando este cigarrillo, pero aún controlo la situación. Después de este cigarrillo, no voy a fumar un segundo.”
Piensa en la razón por la que has fumado y decide cómo actuar la próxima vez que te veas en esa situación.
Firma un contrato con un familiar o amigo comprometiéndote a seguir sin fumar.
Vuelve a tu rutina de persona no fumadora y preocúpate sólo de NO FUMAR EN EL DÍA DE HOY.